Comprendiendo estudiantes de primera generación

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En California Lutheran University hay por lo menos 152 estudiantes de primera generación que luchan para obtener una licenciatura. Los estudiantes universitarios de primera generación tienen varias desventajas a causa de que sus padres no fueron a una universidad, pero estas desventajas no impiden que ellos realicen sus sueños de ser los primeros en sus familias en obtener una licenciatura.

Mónica Madrigal, es una consejera que convive con varios estudiantes de primera generación debido a que trabaja para el programa conocido como Student Support Services (SSS). Este programa ayuda a 215 estudiantes de bajos ingresos, primera generación y/o con discapacidades.

Mónica Madrigal sabe sobre todos los desafíos que estos estudiantes tienen que superar ya que ella también fue una estudiante de primera generación y se graduó de Cal Lutheran. 

Además señala cómo estos estudiantes tienen muchas desventajas incluyendo solicitar ayuda financiera, entender cómo funcionan los préstamos y cómo balancear su tiempo entre el trabajo, la escuela y su vida social.

“Los padres no entienden cómo ayudar a sus hijos o como apoyarlos,” dijo Mónica Madrigal, “No es que no quieran ayudar, es que no saben cómo.” Esta transición es difícil para los hijos, pero también para los padres, porque esta es una de las únicas ocasiones en donde los padres no pueden ayudar completamente a sus hijos a causa de no entender el sistema educativo.

Monica Madrigal también expresa cómo a veces los estudiantes se sienten culpables porque en vez de estar trabajando y aportando dinero están en la escuela “gastando dinero.” Por esta razón, ella trabaja como consejera para encontrar soluciones cuando los estudiantes piensan que ya no hay una salida y se asegura de que se gradúen.

Dos estudiantes que son de primera generación y que actualmente están siendo ayudadas por SSS son Leslie Madrigal y Arhanza Choquehuanca, de tercer y cuarto año respectivamente.

Leslie Madrigal menciona que cuando sus padres vinieron de México, ellos no tuvieron el privilegio de continuar sus estudios, pero sus hermanos mayores sí. Esto la inspiró a que continuara con sus estudios y hacer sus sueños realidad.

Leslie Madrigal está estudiando para obtener una doble licenciatura en Español y en Justicia Penal. “español fue mi primer lenguaje, es parte de mi vida,” explica Leslie Madrigal al hablar de porqué escogió español como una de sus licenciaturas. “Pero yo pienso que es algo que le debo no solamente a mi familia, pero también a otra gente que no tiene el privilegio de ir a la escuela para continuar su educación.”

“Nadie te puede quitar tu educación, nadie te puede hacer menos por esto,” revela Leslie Madrigal como un consejo para todos los estudiantes de primera generación o para los estudiantes de la escuela secundaria que están pensando en ir a la universidad aunque nadie de su familia lo haya logrado. “Aunque no tengas los mismos privilegios que otros estudiantes tengan, al final del día tú tienes tus propias guías y cosas en las que tú eres excelente.”

Choquehuanca explica cómo sus padres se mudaron a los Estados Unidos porque estaban escapando del terrorismo de Perú. Para ella continuar estudiando es extremadamente importante porque ella quiere que sus padres se sientan orgullosos. Ella también quiere ser un ejemplo a seguir al motivar a su familia para que sigan sus estudios universitarios.

“Puedo ayudarles, nadie pudo ayudarme a mí”, dijo Choquehuanca, “Pero ahora yo tengo la oportunidad de enseñar a otros.”

Igual que Leslie Madrigal, Choquehuanca también está estudiando para obtener una doble licenciatura en Español y en Justicia Penal.

Choquehuanca decidió combinar estas dos licenciaturas porque ella quiere ser una traductora para la Corte Suprema.

“Quiero ayudar a personas como mis padres, ellos vinieron aquí como inmigrantes,” dijo Choquehuanca. “Ellos no tenían a nadie que les ayudara, ellos no sabían inglés, ellos no sabían las cosas legales lo cual era difícil para ellos, yo a los siete años tenía que ser la que traducía.”

Cada uno de los estudiantes de primera generación tiene experiencias diferentes y perspectivas diferentes del futuro, pero todos con mucho sacrificio luchan para obtener una licenciatura que va a cambiar no solamente su destino, pero también el de sus familias.

Karla Toledo
Reportera