Editor’s Notes: This article is a direct translation of the Echo article of the same name. You can find the English version here.
Mientras la administración Trump continúa con redadas migratorias a nivel nacional, según Noticias ABC 7, el vicepresidente de Gestión de Matrícula y Éxito Estudiantil, Matt Ward, afirmó que la Universidad Luterana de California mantendrá sus protocolos vigentes con respecto al tema de inmigración.
Según Información Legislativa de California, el Proyecto de Ley 21 de la Asamblea entró en vigor en California en 2018, guíando las políticas de protección para estudiantes, profesores y personal indocumentado. El proyecto de ley establece que las escuelas públicas, universidades e instituciones que reciben fondos Cal Grant deben “abstenerse de divulgar información personal sobre estudiantes, profesores y personal, excepto en circunstancias específicas”.
La profesora asociada de Sociología, Cynthia Duarte, dijo que el protocolo que emplea la universidad con respecto al tema de inmigración es simple y está diseñado así a propósito para que tanto estudiantes y personal puedan seguirlo. Actualmente, el objetivo es recordarle el protocolo vigente a la comunidad de Cal Luterana.
“Aunque yo confío plenamente en los protocolos que siempre hemos tenido, creo que lo que he escuchado ahora es que la gente simplemente dice: ‘¿Qué es? No lo recuerdo’”, dijo Duarte. “Estamos tratando de difundir la información de la mejor manera. Para no estar en una situación en la que no sepamos que estamos haciendo”.
Según el sitio web de Cal Luterana, la universidad está obligada por ley a “implementar normas sobre el acceso a la información personal y al campus, proporcionar acceso a ciertos recursos, tomar ciertas medidas preventivas ante el dado caso que control migratorio venga al campus y designar a un funcionario escolar responsable de implementar las medidas mencionadas”.
Según NBC News, el presidente Trump ha firmado más órdenes ejecutivas en sus primeros 10 días en el cargo que cualquier otro presidente anterior en los primeros 100 días. Entre estas órdenes, se encuentra la orden “Protegiendo al Pueblo Estadounidense Contra la Invasión”. Esta orden busca implementar medidas de control migratorio a un nivel sin precedentes en administraciones presidenciales anteriores.
“Ante la postura más agresiva de esta administración y la posibilidad de un mayor control, nos centramos más en la difusión de conocimientos y la educación para quienes podrían participar en una respuesta”, dijo Ward.
Duarte dijo que las políticas de control migratorio en Cal Luterana se han consolidado desde hace varios años.
“[Las políticas universitarias] no están siendo ajustadas a la situación actual. El protocolo que tenemos ha estado vigente desde aproximadamente el 2018, 2017. Lo que estamos haciendo ahora es recordarles a las personas lo que siempre hemos hecho”, dijo Duarte.
Ward dijo que si los estudiantes y el profesorado se encontraran con un oficial de inmigración en el campus, el primer paso sería llamar inmediatamente a Seguridad del Campus. Los oficiales de Seguridad del Campus tienen instrucciones de contactar a la oficina de Ward. Como “punto de contacto designado” para los encuentros de inmigración, Ward dijo que es su responsabilidad interactuar con los oficiales de inmigración y verificar la validez de cualquier orden judicial.
“La citación debe estar firmada por un juez federal. Y si no lo está, entonces, incluso si se trata de conseguir información del directorio, no tenemos que proporcionar ningún tipo de información de alguna persona que un oficial pueda estar buscando para detener”, dijo Ward.
Según el sitio web de la Oficina del Presidente de Cal Luterana, si el Departamento de Seguridad del Campus facilita la interacción entre los oficiales de inmigración y Ward, no tiene la responsabilidad de ejecutar las órdenes.
“La función del Departamento de Seguridad del Campus es mantener un entorno seguro y protegido en Cal Luterana. El Departamento de Seguridad del Campus no colaborará con las autoridades federales de inmigración para investigar, detener o arrestar a personas por infringir la ley federal de inmigración”, indica el sitio web.
Ward dijo que debido a que el campus de Cal Luterana es abierto, existen varios espacios públicos a los que un agente de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas podría ingresar sin permiso; sin embargo, el sitio web de la Universidad ofrece una lista de varios espacios no públicos a los que un agente necesitaría una orden judicial.
“Existen protocolos para eso, pero necesitamos mejorar nuestra educación y capacitación para que no haya malentendidos”, dijo Ward. “El profesorado que está en sus salones de clase tienen una expectativa razonable de privacidad y—si alguien llama a la puerta o se acerca a ella, no está obligados a darles acceso al salón de clase. No necesitan identificar a nadie en los salones”.
Duarte dijo que estas políticas se aplican a todas las fuerzas del orden, incluyendo el Departamento del Sheriff del Condado de Ventura o el Departamento de Policía de Los Ángeles.
“Simplemente no podemos permitir que personas externas, como dije, incluso si se trata de LAPD o del Sheriff del Condado de Ventura… No vamos a permitir que algo así suceda. Y no está sucediendo”, dijo Duarte. “No vamos a permitir que ICE entre al campus ahora mismo. Eso no es algo que esté sucediendo ahora mismo”.
Mientras que la Universidad no ha emitido ninguna declaración oficial sobre las recientes redadas de inmigración en el Condado de Ventura, Ward dijo que Cal Luterana tiene un “historial de apoyo a todos los estudiantes”.
“La Universidad no se dedica a adoptar una postura política sobre inmigración ni a la aplicación de la ley migratoria”, dijo Ward. “Pero nos comprometemos firmemente a crear un entorno seguro porque nos dedicamos a la educación y a brindar acceso, independientemente de su condición de veterano, estatus migratorio, orientación sexual y las diferentes identidades que puedan tener los estudiantes. Nuestra misión y quienes somos es apoyarlos a todos”.